Australia: ¿el veto a redes sociales funciona? estudio de dos años analizará el impacto en jóvenes

Dos años después de prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años, Australia enfrenta un debate intenso sobre el éxito de su medida pionera. Mientras el gobierno celebra la eliminación de 4,7 millones de cuentas de plataformas como TikTok e Instagram, la realidad en el terreno es más compleja.

Estudio longitudinal evaluará el impacto en 4.000 familias

Estudio longitudinal evaluará el impacto en 4.000 familias

La comisionada de eSafety, Julie Inman Grant, anunció un estudio exhaustivo que seguirá a más de 4.000 familias durante dos años. El objetivo: medir de manera precisa los efectos de la restricción en la salud mental y el bienestar de los adolescentes.

Este análisis no se limitará a encuestas. Incorporará el seguimiento voluntario del uso de smartphones, datos escolares e incluso estadísticas de prescripción médica. La información se complementará con testimonios directos de jóvenes y sus familias, buscando un panorama completo.

La respuesta de los adolescentes ha sido diversa: algunos han encontrado maneras de eludir la prohibición, creando cuentas alternativas o utilizando aplicaciones no incluidas en la restricción. Un adolescente de 14 años, Sarai Ades, reveló que mantener cuentas en TikTok y Snapchat resultó “mucho más fácil de lo esperado”.

Sin embargo, otros jóvenes, como Grace Guo, han reflexionado sobre su dependencia de las redes sociales, encontrando nuevas formas de comunicación y entretenimiento. La clave, según la asesora clínica nacional de Headspace, Caroline Thain, reside en el entorno social de cada adolescente.