Asesinato premeditado en rosario: prisión perpetua para la pareja detrás del crimen
La justicia rosarina se cierne sobre Samanta Joana Vilchez y Fabio Alejandro Giménez, acusados de orquestar el brutal asesinato de Verónica Almada, un caso que ha sacudido la ciudad y desvelado una red de criminalidad organizada.

El plan macabro de un penal y una mujer en la sombra
El juicio oral, que comenzará este lunes, determinará si la mujer, pieza clave en la trama, recibirá la máxima pena contemplada en el Código Penal argentino: prisión perpetua. Un veredicto que se espera con la tensión de quien ve expuesto un entramado de violencia y cobros por encargo.
El crimen, ocurrido en febrero de 2022 en Ludueña, no fue un acto aislado. La fiscalía lo vincula a una organización criminal, orquestada desde el penal de Coronda por Fabio Giménez, un hombre con un historial de delitos graves, incluyendo la instigación de homicidios coordinados desde centros penitenciarios.
El detonante: una disputa por el narcotráfico El ataque, según la investigación, fue originado desde prisión, como parte de una disputa vinculada al tráfico de estupefacientes en la zona. No solo la vida de Verónica Almada se vio truncada, sino que también la de su bebé de seis meses y otra joven de 22 años, ambos alcanzados por los disparos.La complejidad del caso radica en el nivel de planificación y la participación concertada de varios individuos. La fiscal Carla Ranciari ha solicitado la máxima pena, un reflejo de la gravedad de los hechos y la premeditación que lo caracterizó. No se trata solo de un homicidio, sino de un esquema criminal sofisticado, una ‘empresa de sicariato’ como la define la fiscalía.
Samanta Joana Vilchez, detenida desde mayo de 2022 tras una visita a su pareja, se erigió como el eje central de la logística del crimen. Se encargó de la comunicación con los ejecutores, la provisión de armas y vehículos, la identificación del objetivo y el pago a los sicarios. Un rol activo y determinante, según la Fiscalía, que la convierte en la principal responsable de este trágico episodio. Un hermano en la mira Es importante recordar que Jonatan “Peco” Almada, hermano de la víctima, ya enfrenta un proceso penal independiente por su implicación en la banda narco del barrio, una circunstancia que añade otra capa de complejidad al caso.
La ciudad de Rosario se enfrenta ahora a un nuevo proceso judicial, un espejo de la violencia que azota la región. La sentencia que se dicte tendrá un impacto significativo en la lucha contra el crimen organizado y en la búsqueda de justicia para las víctimas. La verdad, por ahora, se encuentra en manos de un tribunal que deberá decidir si la justicia logra, finalmente, imponer el castigo merecido.